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domingo, 14 de enero de 2007

Advierten sobre bebidas y obesidad

Advierten sobre bebidas y obesidad
SALUD - 01/14/2007
Enrique Rubio


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Washington/EFE — Un mayor control de las familias hispanas sobre el tipo de bebidas que consumen es un instrumento clave para acabar con los altos índices de obesidad y sobrepeso que sufre la comunidad, según un estudio.
 
El informe, llamado "Lo que bebe Estados Unidos" y que deriva de una compilación de datos recogidos desde 1999 hasta 2002, asegura que los estadounidenses ingieren más de 500 calorías diariamente a través de líquidos.
 
Esta cantidad supone casi un cuarto del total de calorías recibidas diariamente (22%) y llega básicamente a través de refrescos, bebidas azucaradas o con sabor a frutas y tés endulzados.
Sin embargo, la percepción generalizada entre la comunidad hispana es que ingesta menos calorías de lo que en verdad hace: el 64% de los encuestados piensa que las bebidas les reportan menos de 300 calorías un día cualquiera.
 
El informe realizado por la Corporación Environ, que coteja los datos de 10,000 estadounidenses que participaron en dos macroestudios gubernamentales, descubrió también que los adolescentes y los adultos beben de dos a tres veces más refrescos y sodas que leche. El grupo que menos leche consume es el de mujeres entre 19 y 49 años, con sólo 0.16 litros al día.
Para la nutricionista Claudia González, de la Asociación de Dietistas de EE.UU. (ADA, por sus siglas en inglés), la gente debería saber qué líquidos está tomando y sus propiedades para conocer sus calorías. "Cuando controlamos nuestro peso, pensamos sólo en la comida, pero tenemos que darnos cuenta de que casi un cuarto de las calorías nos llegan por lo que bebemos", dijo González, quien advirtió de que muchos estudios recomiendan que la bebida suponga nada más que el 15% de las calorías diarias.
De las 49 onzas (1.37 litros) de líquidos que consume el estadounidense de promedio a diario, 18 onzas (medio litro) proviene de refrescos azucarados o bebidas de sabores, según González.
 
La dietista dio dos principales recomendaciones para saber qué beber: "por un lado, hay que saber que las calorías líquidas importan, y por el otro, debemos buscar bebidas de nutrientes densos, como la leche, que aporta nueve vitaminas esenciales y proteínas".
 
En una línea similar, la especialista en Medicina Interna del hospital Cedar Sinaí de Los Angeles (California) Aliza Lifshitz destacó que existe el mito de que a partir de cierta edad la leche no es necesaria, cuando su consumo puede, por ejemplo, reducir el riesgo de padecer osteoporosis.
 
Asimismo, otro mito corriente en la sociedad es que la leche desnatada pierde parte de sus nutrientes, cuando eso, según Lifshitz, es falso.
 
Estos problemas se agudizan al tratarse de la población hispana en EE.UU., un tercio de la cual tiene problemas de obesidad. "`Sabemos que a los hispanos les encantan las sodas!", aseguró entre risas Lifshitz. Incide González: "A mucha gente el agua no le gusta y busca otras opciones con sabores".
 
El estudio forma parte de una campaña a nivel nacional llamada "Piensa lo que bebes", que pretende aumentar el conocimiento del papel de las bebidas en la lucha contra la obesidad.